Santander

por | Mar 5, 2024 | Ciudades

Santander, encantadora ciudad costera de España, combina historia, arquitectura, gastronomía y playas, cautivando a visitantes con su belleza y encanto.

¡Bienvenidos a Santander, la joya de la costa norte de España!

Santander, capital de la región de Cantabria, es una ciudad que cautiva con su belleza natural, su rica historia y su ambiente vibrante. Ubicada en la impresionante costa del Mar Cantábrico, esta ciudad costera combina la elegancia de su arquitectura con la calidez de su gente.

Déjate seducir por sus playas de arena dorada, como la famosa Playa del Sardinero, donde podrás disfrutar del sol y del mar en un entorno incomparable. Pasea por el emblemático Paseo de Pereda y admira los majestuosos edificios que bordean la bahía, como el Palacio de la Magdalena o el Banco Santander.

Sumérgete en la historia explorando el Casco Viejo, con sus estrechas calles empedradas y sus pintorescas plazas, donde cada rincón cuenta una historia. Descubre la catedral gótica de Santa María, que se alza imponente en el corazón de la ciudad, y visita el impresionante Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria, que alberga tesoros de la antigüedad.

Os proponemos una excursión de un día o dos, para conocer lo imprescindible de esta gran ciudad española. 

Breve reseña histórica y geográfica
Lugares imprescindebles para visitar
Gastronomía típica
Vinos de la tierra

También os proponemos distintos tours desde este enlace.

Escudo de la ciudad de Santander
Créditos Wikimedia Commons

Coruña

Puerto Deportivo de Santander

Coruña

Detalle del paseo marítimo de Santander

Coruña

Cabo Machichaco en el muelle de Santander
Créditos Wikimedia Commons

Santander, la vibrante capital de la comunidad autónoma de Cantabria en el norte de España, es una ciudad con una rica historia y una ubicación privilegiada. Con una población de 172,726 habitantes (según datos de 2023), Santander es el municipio más poblado de Cantabria y ejerce como la cabeza de su área metropolitana, que supera los 300,000 habitantes y se extiende a lo largo de la pintoresca bahía de Santander.

Rodeada por el mar Cantábrico al norte y por la bahía que lleva su nombre al este, Santander disfruta de un entorno natural impresionante. Su punto más alto, en Peñacastillo, se eleva a 139 metros sobre el nivel del mar, ofreciendo vistas panorámicas espectaculares de la costa y el interior.

La historia de Santander se remonta a tiempos antiguos, con evidencia de asentamientos humanos que datan de la prehistoria. Sin embargo, su desarrollo significativo comenzó en la Edad Media, cuando se estableció como un importante puerto pesquero y comercial.

El rey Alfonso X se refería a la villa como Sant Ander en 1255, cuando otorgó el derecho de nombrar alcaldes y jurados a su hermano Don Sancho. En esta epoca se dotó a la ciudad de los elementos necesarios para convertirse en la Base naval del norte de Castilla. El arte naval que se desarrolló aquí serviría para exportar a los demás astilleros castellanos.

En 1248, Santander participó, junto a otras villas del cantábrico, en la batalla por la conquista de Sevilla, recibiendo como recompensa un escudo de armas que contiene las imágenes de la Torre del Oro y el río Guadalquivir.

En 1497 hizo escala en la villa la Armada de Flandes para desembarcar a Margarita de Austria, que venía a casarse en Reinosa con el príncipe don Juan, heredero de los Reyes Católicos. La flota trajo también la peste y fallecieron unas 6000 personas, de una población de 8000. La ruina y el despoblamiento no empezarían a aliviarse hasta tres siglos después.

Durante los siglos XVI y XVII, Santander experimentó un crecimiento considerable gracias al comercio marítimo y a su estratégica ubicación en la costa norte de España. Sin embargo, también sufrió devastadores ataques, como el incendio provocado por el almirante holandés Van der Does en 1597, que dejó gran parte de la ciudad en ruinas.

En el siglo XIX, Santander emergió como un popular destino turístico entre la aristocracia española, gracias a su clima templado y sus hermosas playas. La ciudad experimentó un renacimiento arquitectónico con la construcción de palacios y villas señoriales, que todavía hoy adornan su paisaje urbano.

Dos grandes incendios desturyeron la parte antigua y sus casas de madera medievales, el primero fue en 1893, cuando explotó el buque vizcaíno Cabo Machichaco en el puerto y el fuego debastó las casas cercanas a la bahía y otro en 1941, cuando un horrible incendio en la calle Cádiz cercana a los muelles dejó sin hogar a miles de familias.

Durante el siglo XX, Santander continuó su desarrollo como un importante centro económico y cultural en el norte de España. Sin embargo, la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial dejaron su huella en la ciudad, con períodos de dificultad económica y reconstrucción.

Imprescindebles en nuestra visita

Mercado de la Esperanza

El Mercado de la Esperanza de Santander es un emblemático mercado ubicado en el corazón de la ciudad. Construido a finales del siglo XIX y reconstruido tras el incencio de 1941, este mercado es un punto de encuentro para los santanderinos y visitantes que buscan productos frescos y de calidad. Con su arquitectura de hierro y cristal, el Mercado de la Esperanza es un lugar lleno de encanto donde se pueden encontrar una amplia variedad de productos locales, desde pescados y mariscos frescos hasta frutas, verduras, carnes y productos gourmet. Además de ser un lugar de abastecimiento, el mercado también alberga bares y restaurantes donde se pueden degustar platos típicos de la región. Con su ambiente animado y su oferta gastronómica diversa, el Mercado de la Esperanza es una visita obligada para aquellos que quieran conocer la esencia culinaria y cultural de Santander.

Mercado de la Esperanza
Créditos Wikimedia Commons

¿Qué vas a hacer en Santander?

Ayuntamiento de Santander
Créditos Wikimedia Commons

Casa consistorial (Ayuntamiento)

El edificio original consistía en la mitad del actual inaugurada el 15 de septiembre de 1907 siendo alcalde Luis Martínez Fernández, el proyecto fue realizado en 1897 por el arquitecto Julio Martínez-Zapata, que ganó el segundo premio de la Exposición Nacional de Bellas Artes. Las obras costaron 600.000 pesetas, por aquel entonces la plaza no era la del Ayuntamiento, sino que se llamaba Pi y Margall.

El edificio se amplió más tarde para formar el bloque que hoy se conoce y está compuesto por tres plantas, en las que se encuentran parte de las oficinas. Se construyó en dos fases porque el solar en el que se edificó era propiedad del Ayuntamiento y del obispado. En 1963 se comenzó la obra de la segunda parte del edificio y se reinauguró en 1967.

Detrás de la casa consistorial se halla el mercado de la Esperanza y en frente el barrio más antiguo de Santander, el Cabildo de Arriba.

Plaza Porticada

Después de la Plaza del Ayuntamiento, con su imponente Casa Consistorial, te encontrarás con la encantadora Plaza Porticada, otro de los imperdibles de Santander. Reconstruida tras el incendio de 1941, esta plaza de cinco entradas está rodeada de elegantes soportales y embellecida con estatuas alegóricas que representan «El Ahorro» y «La Beneficencia», junto al Monumento a Velarde.

Durante su última renovación, se descubrieron restos arqueológicos de la antigua muralla medieval y un refugio antiaéreo de la Guerra Civil en el subsuelo, ambos abiertos a la visita, añadiendo un fascinante trasfondo histórico a este icónico lugar.

Plaza Porticada
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Plaza del Pombo
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Plaza de Pombo

La próxima parada en la ruta por Santander será la icónica Plaza de Pombo, un punto de encuentro para los santanderinos rodeado de majestuosos edificios. Además de admirar el templete en el centro, te recomendamos tomar un descanso en el legendario Café de Pombo, que parece detenido en el tiempo.

Antes de llegar a esta plaza, puedes hacer una breve parada en la Iglesia del Sagrado Corazón para apreciar sus hermosas paredes decoradas con frescos y pinturas que representan escenas de la vida de Cristo.

¿Qué vas a hacer en Santander?

Plaza de Cañadío

La Plaza de Cañadío y sus alrededores son sin duda lugares emblemáticos para disfrutar del ambiente y la gastronomía en Santander. Aquí te dejo una lista de los lugares mencionados para que puedas explorar y disfrutar al máximo de esta zona:

  1. Plaza de Cañadío: Este es el corazón de la acción nocturna en Santander. Aquí encontrarás una variedad de bares y restaurantes donde podrás disfrutar de tapas y bebidas mientras observas el bullicio de la plaza.
  2. Calle Daoiz y Velarde: Junto a la Plaza de Cañadío, esta calle es conocida por albergar numerosos bares y locales de tapas. Es un lugar ideal para pasear y descubrir nuevas opciones gastronómicas.
  3. Restaurante El Cañadío: Famoso por sus deliciosos pinchos, este restaurante es una parada obligatoria para los amantes de la gastronomía cántabra. Su ubicación en la Plaza de Cañadío lo convierte en un lugar perfecto para comenzar la noche.
  4. Casa Lita: Otro destacado en la escena gastronómica de Santander, Casa Lita ofrece una amplia variedad de platos tradicionales cántabros, incluyendo excelentes opciones de tapas.
  5. El Cadelo: Reconocido por sus elaboraciones gastronómicas creativas, El Cadelo es una excelente opción para aquellos que deseen explorar sabores innovadores inspirados en la cocina local.
  6. La Mar: Si eres amante de los mariscos, La Mar es el lugar para ti. Aquí podrás degustar frescas ostras y otros productos del mar en un ambiente acogedor y elegante.
  7. Bodega Fuente De: Este establecimiento es perfecto para aquellos que deseen probar platos típicos de la región en un ambiente auténtico y tradicional. Su carta incluye una amplia selección de platos cántabros, así como una excelente variedad de vinos de la región.
  8. La Prensa y La Radio: Aunque un poco alejados del centro, estos locales son conocidos por sus deliciosas rabas, un plato típico de la región que no te puedes perder. Vale la pena la visita para disfrutar de esta especialidad local.

¡Espero que disfrutes de tu tiempo en la Plaza de Cañadío y sus alrededores en Santander!

Plaza del Cañadío
Créditos Wikimedia Commons

Catedral de Santander
Créditos Wikimedia Commons

Claustro de la catedral de Santander
Créditos Wikimedia Commons

Catedral de Santander

La Catedral de la Asunción de Nuestra Señora, más conocida como la Catedral de Santander, es sin duda uno de los principales monumentos históricos de la ciudad. Aquí tienes algunos detalles adicionales sobre este impresionante edificio:

  • Estilo arquitectónico: Aunque su estructura principal es gótica, la catedral ha experimentado ampliaciones y reformas a lo largo de los siglos, lo que le confiere una mezcla de estilos arquitectónicos. Esta combinación de elementos refleja la evolución histórica de la ciudad y de la propia catedral.
  • Ubicación estratégica: La catedral se encuentra en un alto que formaba parte del antiguo cerro de Somorrostro, un lugar elegido estratégicamente por los romanos para el abastecimiento de la ciudad. Esta ubicación proporcionaba una excelente posición defensiva y permitía el acceso directo al mar, lo que contribuyó al desarrollo de la ciudad a lo largo de los siglos.
  • Historia: La concesión del fuero a Santander en 1187 marcó un importante hito en su historia y propició un período de crecimiento económico y urbanístico. La construcción de la catedral durante este período fue fundamental para la consolidación de la ciudad como centro religioso y cultural de la región.
  • Estructura interior: La catedral presenta una estructura de tres naves con cuatro tramos, típica de la arquitectura gótica. En su interior alberga diversos elementos de interés, como el mausoleo de Marcelino Menéndez Pelayo, destacado intelectual y figura histórica de Santander.
  • Santos Mártires: Entre los tesoros de la catedral se encuentran los restos de los Santos Mártires, San Emeterio y San Celedonio, cuya llegada a Santander, según la tradición, se remonta a la época romana. Estos santos son venerados como patrones de la ciudad y su presencia en la catedral es objeto de devoción y veneración por parte de los fieles.

La Catedral de Santander es, por tanto, mucho más que un simple edificio religioso; es un testimonio vivo de la historia y la identidad de la ciudad y un importante centro de culto y cultura para sus habitantes.

Paseo Marítimo de Santander

Explorar la bahía de Santander es una experiencia que te permitirá apreciar la belleza natural y el encanto arquitectónico de la ciudad. Aquí tienes una guía para disfrutar al máximo de este recorrido:

  • Jardines de Pereda: Este es un lugar ideal para comenzar tu paseo. Los Jardines de Pereda son un hermoso parque urbano con vistas a la bahía, perfecto para relajarse y disfrutar de la atmósfera tranquila antes de adentrarte en el bullicio del puerto.
  • Centro de Arte Botín: Diseñado por el renombrado arquitecto Renzo Piano, el Centro de Arte Botín es una joya arquitectónica que alberga una impresionante colección de arte contemporáneo. No te pierdas la oportunidad de explorar sus exposiciones y disfrutar de las vistas panorámicas desde su terraza.
  • Palacete del Embarcadero: Este elegante edificio del siglo XIX alberga exposiciones culturales y eventos, y su arquitectura es una muestra del encanto histórico de Santander.
  • Monumento de Los Raqueros y Grúa de Piedra: Estas son emblemáticas esculturas que rinden homenaje a los niños que solían lanzarse al mar desde el muelle para recoger monedas lanzadas por los pasajeros de los barcos. La Grúa de Piedra, por su parte, es un símbolo de la historia portuaria de la ciudad.
  • Puerto Chico: Aquí podrás contemplar los bonitos barcos de recreo y disfrutar de la animada atmósfera de este puerto pintoresco.
  • Calle de Castelar: Esta calle bordea el puerto y está llena de terrazas y restaurantes donde puedes detenerte a tomar algo y disfrutar de las vistas.
  • Palacio de Festivales de Cantabria: Esta impresionante estructura es el epicentro de la vida cultural de la ciudad y alberga numerosos eventos y espectáculos a lo largo del año.
  • Mirador de La Duna de Zaera: Termina tu día en Santander contemplando el impresionante atardecer desde este mirador, que ofrece vistas panorámicas de la bahía y la ciudad.

Explorar la bahía de Santander es una experiencia que combina la belleza natural con el encanto histórico y cultural de la ciudad, ¡no te la pierdas!

Centro Botín´
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Paseo Marítimo de Santander

Palacio de Fesitivales de Cantabria
Créditos Wikimedia Commons

Playa del Sardinero
Créditos Wikimedia Commons

El Sardinero

Explorar el paseo marítimo del barrio del Sardinero en Santander es sin duda una experiencia inolvidable, donde se puede disfrutar de la belleza del mar Cantábrico y de los emblemáticos edificios que bordean las playas. Aquí tienes más detalles sobre esta encantadora zona:

  • Barrio del Sardinero: Conocido por su historia pesquera y su belleza costera, el barrio del Sardinero es un lugar imprescindible para los visitantes de Santander. Su nombre deriva de la abundancia de sardinas que se pescaban en la zona en tiempos pasados.
  • Edificios emblemáticos: Entre los edificios más destacados del barrio se encuentran el Gran Hotel (también conocido como Hotel Sardinero) y el Gran Casino, cuyo diseño está inspirado en el famoso Casino de Montecarlo. Estas construcciones aportan un aire de elegancia y distinción al paseo marítimo.
  • Recorrido del paseo marítimo: Desde la curva de La Magdalena hasta el Parque de Mesones, el paseo marítimo del Sardinero ofrece impresionantes vistas al mar y acceso a varias playas, como la Playa del Camello, la Playa de la Concha, y las Primera y Segunda playas del Sardinero. Es un trayecto ideal para caminar, correr o simplemente relajarse mientras se contempla el paisaje marino.
  • Jardines de Piquio: Estos encantadores jardines, ubicados entre la Primera y Segunda playa del Sardinero, son un lugar perfecto para descansar y disfrutar de las vistas panorámicas de la costa. Con bancos y zonas verdes bien cuidadas, ofrecen un ambiente tranquilo y relajante para los visitantes.
  • Playas de arena fina: Las playas del Sardinero son conocidas por su arena fina y sus aguas cristalinas, ideales para disfrutar de un refrescante chapuzón en verano. Ya sea para tomar el sol, nadar o practicar deportes acuáticos, estas playas son un destino popular para los amantes del mar.

Explorar el barrio del Sardinero y su paseo marítimo es una experiencia que combina la belleza natural con la elegancia arquitectónica y el ambiente costero de Santander. ¡No te lo pierdas durante tu visita a la ciudad!

¿Qué vas a hacer en Santander?

Península de la Magdalena

La Península de La Magdalena es sin duda uno de los tesoros naturales y culturales de Santander. Aquí te presento más detalles sobre este hermoso lugar:

  • Residencia de verano y fortaleza: La historia de la Península de La Magdalena está marcada por su uso como residencia de verano por el rey Alfonso XIII y como fortaleza estratégica para el control de la bahía de Santander. Estos antecedentes históricos le confieren un carácter único y un gran valor cultural.
  • Parque público:Hoy en día, la Península de La Magdalena es un parque público de casi 25 hectáreas, que ofrece un espacio perfecto para pasear y disfrutar de la naturaleza. Sus senderos rodeados de pinos conducen a varios puntos de interés, como el magnífico Palacio de la Magdalena y diferentes miradores que ofrecen impresionantes vistas de la Costa Cántabra y la Isla de Mouro.
  • Puntos de interés: Además del Palacio de la Magdalena, otros puntos de interés en la península incluyen el monumento a Félix Rodríguez de la Fuente, el Muelle de las Carabelas, la Playa de los Bikinis, el Embarcadero Real y el Faro de la Cerda. Además del famos museo de el hombre y el mar.
  • Acceso: Puedes acceder a la Península de La Magdalena a pie o con el trenecito turístico, que ofrece una forma cómoda y pintoresca de recorrer el parque y sus alrededores. Independientemente del medio de transporte que elijas, te espera una experiencia inolvidable en este hermoso rincón de Santander.

Explorar la Península de La Magdalena es una actividad imprescindible para cualquier visitante de Santander, ya que ofrece una combinación única de historia, naturaleza y belleza paisajística. ¡No te lo pierdas durante tu estancia en la ciudad!

Palacio de la península de la Magdalena
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Museo el hombre y el mar en la península de la Magdalena
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Gastronomía típica de Santander

Cocido Montañés
Créditos Asa Publiciad y Fotografía

El cocido montañés y cocido lebaniego

El cocido cántabro es realmente una exquisitez y es fascinante cómo la misma región puede ofrecer dos versiones distintas pero igualmente deliciosas. Tanto el cocido montañés como el lebaniego tienen una combinación de ingredientes que les otorgan un sabor único y reconfortante.

El cocido montañés, con sus alubias blancas, berza y compango, ofrece una experiencia culinaria rica en sabores intensos y sustanciosos, perfectos para los días más fríos. Aunque es cierto que no es precisamente ligero, su sabor hace que valga la pena cada cucharada.

Por otro lado, el cocido lebaniego, con garbanzos de Potes, patata y compango, presenta una combinación igualmente deliciosa pero con un toque diferente. La cecina, el chorizo y el tocino añaden un sabor ahumado y profundo que se mezcla perfectamente con la suavidad de los garbanzos y la textura de las patatas.

Otros imprescindebles de Santander son sus Anchoas de Santoña y su sobaos pasiegos, que no puedes irte sin probar.

Vinos de Santander

La producción vinícola en Cantabria es interesante, ya que combina la influencia de la costa con las condiciones de los valles interiores. Aunque la región no es tan conocida por sus vinos como otras partes de España, como La Rioja o Ribera del Duero, tiene su propia oferta vinícola única.

En la zona costera, los vinos suelen ser frescos y con cierta influencia atlántica. Sin embargo, en áreas como la Tierra de la Liébana, se producen vinos distintos, que pueden ser más robustos y complejos.

Entre las variedades tintas, el Ondarribi Belza es uno de los más destacados en Cantabria. Es un vino con carácter y personalidad, que refleja las características del terruño. En cuanto a los blancos, las variedades como Godello, Albariño y Riesling son populares, aportando frescura y complejidad aromática a los vinos blancos de la región.

En términos generales, los vinos cántabros tienden a tener un nivel de alcohol moderado, alrededor del 10% en tintos y 9.5% en blancos. La acidez total varía, lo que contribuye a la frescura y equilibrio en el paladar. Además, algunos vinos pueden tener hasta cinco gramos por litro de azúcares residuales, lo que les confiere cierta dulzura o redondez en el sabor.

En resumen, la producción vinícola en Cantabria es diversa y ofrece una interesante gama de vinos que reflejan las características únicas de la región.

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